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Cultura

HUMANIDAD PERDIDA: LA LEYENDA DE LOS DOGONES Y SU ESTRELLA SIRIO Destacado

En una tierra de muchas tribus, cada una practicando su propia cultura y rituales, hay una tribu con una cultura basada en una mitología más extraña que la ficción. En el África subsahariana, en Mali, a lo largo del río Níger hay un área llamada Escarpe de Bandiagara.

Aquí reside la tribu Dogon con sus extrañas costumbres y creencias. Cada uno de sus rituales como las danzas, la iniciación de los ancianos tribales y la práctica del entierro en particular, están impregnados de misteriosas creencias mitológicas; algunos de ellos tan reservados que nadie puede acceder a la actuación real, excepto los miembros de la tribu. Por ejemplo, entierran a sus muertos en cuevas situadas en acantilados y, excepto los familiares del muerto, nadie más puede ir allí.

Además, se supone que estas cuevas son depósitos de magia y tienen significados muy sagrados. Esto se debe a que los Dogon tienen un respeto extremo por sus antepasados.

Los métodos de adoración de los Dogon son únicos. Uno de los cuales es ofrecer comida colocándola en un espacio despejado en el suelo y al día siguiente leen las marcas dejadas por las huellas del zorro que se llevó la comida. Curiosamente, el zorro también es sagrado para la tribu.

Vestimenta tribal dogon
Vestimenta tribal dogon


La costumbre más interesante es la danza tribal, que es la razón principal por la que los antropólogos e investigadores encontraron a los Dogon bastante desconcertantes. Esta práctica de baile es una parte importante de la ceremonia Dogon en la que hombres enmascarados usan zancos de 12 pies y realizan un baile conocido como 'Sigi'. Este baile en particular representa la renovación de la próxima generación y se realiza cada 50 años.

La razón detrás de este ritual fue tan convincente e intrigante que hizo que el autor Robert KG Temple escribiera un libro en 1972, llamado El misterio de Sirio. Los dogones creen que su deidad llamada 'Amma' creó el universo y todo lo que hay en él. Y 'Nommos', fueron su primera creación. Los 'nommos' eran personas parecidas a peces que vivían en un planeta en el sistema estelar de Sirio que llegaron a Dogons hace 5.000 años, vivieron entre ellos y les dieron un gran conocimiento sobre el sistema solar, la agricultura y muchas otras cosas.

Los dogones han creído durante siglos que cada 50 años una pequeña estrella enana blanca (Sirio B) cerca de Sirio, completa su órbita, es la estrella más pequeña pero extremadamente densa. Describen además a Sirius B como 'po tolo' (po significa 'semilla más pequeña', un cereal blanco diminuto nativo de África y tolo significa 'estrella'). Según ellos, todas las cosas surgieron de esta estrella invisible y es en el centro del cielo donde rige al resto de las estrellas; su constante hilar siembra la tierra con nueva vida. Por lo tanto, la razón de su baile para apaciguar a esta estrella.

Baile dogon Sigi sobre zancos
Baile dogon Sigi sobre zancos


El gran misterio se desarrolla en el hecho de que esta pequeña estrella blanca fue descubierta recién en 1928 y fue fotografiada por primera vez en 1970 por el Observatorio Naval de los Estados Unidos.

Los Dogon también sabían que Saturno tiene anillos y Júpiter tiene cuatro lunas. Es interesante notar que los egipcios también tenían un gran conocimiento de Sirio y la estrella enana blanca, Sirio B, por lo que es posible que los Dogon puedan tener algunas conexiones con los antiguos egipcios.

Kenneth Brecher, profesor de física en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) escribió en 1977 que “Durante siglos, los Dogon de Malí han tenido una excelente comprensión del sistema solar, particularmente del sistema estelar de Sirio. El Dogon, además de trazar las órbitas de la estrella Sirio, identificó a una de sus compañeras, Sirio B, como una de las estrellas más densas y diminutas de nuestra galaxia. El aspecto más notable de sus observaciones es que Sirius B es invisible a simple vista”.

Para nosotros, las preguntas permanecen; ¿Cómo es que el conocimiento de estas personas antiguas es tan preciso? ¿Fueron realmente visitados por seres parecidos a peces de otro planeta?

“Sirio A y Sirio B se encuentran ligadas gravitacionalmente. Según se estimó en 1851, una década antes de la primera observación de Sirio B, el tiempo que tarda ésta en dar una vuelta alrededor de Sirio A es de 50 años. Más recientemente se han detectado ciertas anomalías en el movimiento orbital de Sirio B que podrían explicarse con la presencia de una hipotética tercera estrella, Sirio C, que a pesar de los esfuerzos de los astrónomos nunca ha sido observada, por lo que su existencia resulta aún incierta.”

DUDOSA ARQUEOLOGÍA

En 1976, el escritor anglo-americano Robert K.G: Temple publicó ‘El misterio de Sirio’, un libro en el que sostenía la tesis de que unos extraterrestres, que habrían entrado en contacto con la civilización egipcia hace unos 5.000 años, habrían comunicado sus extraordinarios conocimientos de astronomía, y estos conocimientos habrían sido transferidos por los egipcios a los dogones. Como Sirio era tan importante para los egipcios, pusieron mucho énfasis en comunicar sus conocimientos. Naturalmente los extraterrestres fueron incorporados a la arcaica tradición dogona como los dioses Nommo. Temple incluso llega a encontrar indicios en la cultura dogona de la posibilidad de que Sirio fuese una estrella triple, argumentando que conocían la existencia tanto de Sirio B como de Sirio C.

Descripción dogon de la orbita elíptica de Sirio
Descripción dogon de la orbita elíptica de Sirio


A pesar de lo fascinante de la historia, nadie medianamente serio cree hoy en las tesis de Temple. Hace 20 años que el antropólogo danés Walter van Beek emprendió un concienzudo trabajo de campo con el pueblo dogón y quedó sorprendido por sus modestos conocimientos de astronomía. Van Beek publicó un trabajo (‘Dogon restudied’) en el que subrayó que las tesis de Temple son especulaciones sobre los relatos de Griaule y Dieterlen que, a su vez, están basados exclusivamente en una fuente: el chamán Ogotemeli.

Sin duda los dogones habían tenido contacto con los occidentales antes de la llegada de Griaule a su territorio. Van Beek se refiere a un misionero jesuita que visitó a los dogones antes de Griaule. El astrónomo francés Henri Alexandre Deslandres estuvo en territorio dogón, con una expedición científica, observando un eclipse de Sol en 1893. Es de resaltar que Griaule también era astrónomo amateur.

Lo más plausible es que el avanzado conocimiento en astronomía de Ogotemeli fuese el resultado de un proceso de contaminación y asimilación cultural, es decir, que sus conocimientos en astronomía los hubiese adquirido gracias a los visitantes occidentales. Como ha señalado el gran Carl Sagan, los conocimientos de Ogotemeli reflejaban el conocimiento occidental de la astronomía hacia 1932. Ogotemeli no poseía ningún conocimiento más avanzado al occidental de la época (por ejemplo, conocía los anillos de Saturno pero no los de Urano ni los de Neptuno; tampoco sabía de los numerosos satélites de Júpiter o Saturno). Además, Ogotemeli caía en algunos errores propios de la astronomía occidental de la época.

Pintura dogon
Pintura dogon


Es cierto que los dogones se interesaban mucho por la astronomía y no es de extrañar que sus conversaciones con los numerosos visitantes occidentales de finales del XIX y principios del XX acabasen abordando temas del cielo. Sirio y su compañera enana blanca estaban de gran actualidad en la astronomía occidental de los 1920s y resulta muy plausible que el astrónomo amateur Griaule comentase sus conocimientos a Ogotemeli. Quizás Ogotemeli simplemente asintió, o fingió saber, y la narración de Griaule quedó contaminada por su propio interés en el tema, y por su ferviente deseo de demostrar la complejidad de las creencias religiosas de los dogones.

Fueron los terrestres, y no los extraterrestres, los que comunicaron conocimientos astronómicos a Ogotemeli y los dogones. El estudio científico de Sirio ya entraña fascinantes sorpresas y misterios, sin que tengamos que recurrir a exóticos alienígenas anfibios.

UN DATO MUY INTERESANTE

A una distancia de 8,6 años-luz, Sirio es la quinta estrella más cercana al Sistema Solar. Las otras cuatro estrellas más cercanas son Alfa Centauri (a 4,2 años-luz), la estrella de Barnard (a 6 años-luz), CN Leonis (a 7,8 años-luz) y Lalande 21185 (a 8,2 años-luz). A pesar de ser más lejana que estas cuatro, Sirio se ve más brillante desde la Tierra por ser intrínsecamente más luminosa.

El gran ilustrado Voltaire escribió, en 1752, un relato llamado ‘Micromégas’ que es considerado pionero del género de la ciencia ficción. El cuento narra la visita a la Tierra de Micromégas, un ser procedente de un planeta de la estrella Sirio, y del secretario de la Academia de Saturno. Voltaire se sirve estos personajes para reflexionar sobre la idea filosófica de la relatividad.                           

El astrónomo Carl Sagan escribió detalladamente sobre el misterio de Sirio y los dogones en su libro ‘El cerebro de Broca’, donde citó otros casos de contaminación científica y concluyó (Capítulo 6 ‘Enanas blancas y hombrecillos verdes’), que "son demasiadas las explicaciones alternativas para el mito de Sirio como para que podamos considerarlo prueba fehaciente de contactos extraterrestres con el pasado".

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Modificado por última vez en Domingo, 03 Diciembre 2023 16:40
Mario González

Mario González Calderón ( Capitán UFO )
Jefe de prensa en Histrionico.com
Conductor de Radio FM.
Director del equipo de investigación y divulgación "Observador de Estrellas Chile"
Creador y editor de la revista de Ufologia, Paranormal, historia y ciencia "ODE NEWS" 

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